LA BASE PARA EL TRABAJO DE PROGATOS:
El MÉTODO TNR ó CER.

El motivo más importante para intervenir en la vida de las colonias de gatos de la calle es controlar su reproducción y crecimiento, mejorando así las duras condiciones de supervivencia en las que esta se desarrolla y evitando al máximo el nacimiento de cachorros abocados a una terrible mortandad.
La intervención humana para el control de colonias se basa en principios éticos y humanitarios. Produce un beneficio inmediato a los animales, dado que al disminuir su número es más fácil mantenerlos y cuidarlos y, sobre todo, se evitan los problemas asociados a la sobrepoblación: luchas por el territorio, desnutrición y enfermedades.
Es sabido por todos que los gatos son predadores naturales de roedores e insectos, característica particularmente valiosa en áreas urbanas, que es importante resaltar y poner en valor a la hora de programar un control de colonias, dadas sus implicaciones con la comunidad e institucionales.
Los gatos proporcionan un beneficio social y, por tanto, reconocer este hecho aumentará el prestigio o al menos el respeto de cara a la sensibilización y negociación de ubicaciones estables y vigiladas de colonias controladas.
La reducción drástica e inhumana de poblaciones felinas ha demostrado ser ineficaz a muy corto plazo, no solo porque no evita la sobrepoblación, sino porque resulta muy costosa desde el punto de vista económico, consumiendo recursos públicos de una forma injustificable, dada su falta de consideración moral y respeto al derecho a la vida de estos seres.
Incluso en el supuesto muy improbable de que se capturasen todos los gatos de una colonia y se eliminasen, ya sea por los servicios municipales o privados encargados de tan innoble tarea, a medio plazo no desaparecerá esa población, ya que debido al “efecto de vacío”, estudiado por Roger Tabor en sus observaciones de los gatos callejeros de Londres (“La vida salvaje del gato doméstico”), ninguna colonia de gatos, grande o pequeña, está aislada, sino que, por el contrario, siempre hay otros grupos de gatos en territorios colindantes que se moverán rápidamente hacia el lugar desalojado, comenzando de nuevo el ciclo de la reproducción.
Como regla natural, las colonias de gatos crecen hasta el límite de sus fuentes de alimento y de ocupación de un determinado territorio; aunque desaparecieran temporalmente, esto volvería a ocurrir una y otra vez.
Las operaciones de captura dirigidas a su exterminio, vengan de donde vengan, fracasan porque la naturaleza toma venganza y, si se logra por métodos reprobables y crueles que desaparezcan de un sitio, pronto habrá otros en lugares próximos.
Por otra parte, la idea de que se puedan eliminar totalmente sus fuentes de alimento y así deshacerse de ellos, es improbable que sea eficaz; normalmente, los gatos subsisten de diversas fuentes de alimento, dependiendo de las características de sus territorios, pero hay una que no se podrá eliminar y es la provisión que les ofrecen sus defensores.
Aspecto no despreciable, porque una de las razones por las que es casi imposible suprimir los gatos de la calle de un determinado lugar es que sus cuidadores harán todo lo que esté a su alcance para alimentar y proteger a sus tutelados, incluyendo la desobediencia a prohibiciones de alimentación y de paso a propiedades privadas y, por supuesto, la interferencia en las acciones premeditadas para su captura por parte de las empresas de control de animales. Justo lo contrario de lo que harían, si se tratase de ayudar y colaborar como voluntarios en procesos de control de población felina con la finalidad de castrar/esterilizar y devolver a sus lugares de origen.
En los casos, pocos, porque es bien sabido también que muy pocos gatos asilvestrados subsisten solamente de la caza, en que no se de la circunstancia de que haya un cuidador, provocar que los gatos huyan privándolos de alimento, planteamiento obviamente cruel, tiene además a menudo el efecto opuesto porque al ser animales de naturaleza extremadamente territorial no se decidirán fácilmente a vagar acercándose e invadiendo los limites de su territorio en la búsqueda de sustento, muriendo por inanición y accidentes.
Hoy en día y desde hace bastante tiempo, la mayoría de asociaciones y coaliciones de protección animal dedicadas al trabajo voluntario con gatos de la calle tanto en países europeos como anglosajones y también existen muy elocuentes ejemplos de países africanos, insisten y promueven el método Trap/Neuter/Return (TNR), en español Atrapar/Esterilizar/Retornar.
Este método compasivo y humanitario respeta el derecho a la vida de los gatos y los provee de una calidad de vida tan buena como es posible, según las circunstancias de localización y protección de las colonias.

Para la puesta en práctica del método TNR es conveniente seguir un proceso que consta de varios pasos todos igualmente importantes:

    1. FORMARSE

Es fundamental para el acercamiento y la comprensión de lo que significa el TNR que los cuidadores y voluntarios, que vayan a participar en el mismo, aprendan y estén bien informados y formados acerca de qué cosas hay que hacer y cómo hay que manejarlas.
Para ello, hay que establecer una buena comunicación entre los voluntarios para intercambiar criterios y experiencias. También es interesante contar con material impreso de divulgación.

    1. INFORMAR Y BUSCAR EL APOYO VECINAL

Tanto si es una colonia asentada en terreno público como privado, hay que considerar que tipo de personas residen o trabajan en la zona, averiguar, si no se conoce, quien los alimenta y los cuida y si por el contrario hay quien los hostiga o quiera deshacerse de ellos, considerando las actitudes predominantes.
En este segundo paso hay que demostrar ser un conocedor tanto en los contactos con personas como en el manejo de situaciones imprevistas; hay que ir evaluando la situación, tomar notas , explicar verbalmente a quien se muestre interesado, llevar la información impresa adecuada, y si parece conveniente concertar una cita bien con propietarios de inmuebles o empresas. Observar las singularidades de cada zona y todo aquello que merezca resaltar en la futura Ficha de Registro. Por supuesto habrá que indagar y comprobar el número de gatos y su estado, como se alimentan, desde cuando están en ese lugar, donde se guarecen, si han sufrido agresiones… cosas que igualmente irán a la Ficha correspondiente.
Si se percibe que existe hostilidad, hay que evitar al máximo la confrontación o discusión y no dejarse enredar en un conflicto estéril. Se va a lo que se va, hay que escuchar también a los intolerantes pero insistir y tratar de explicar en que consiste el TNR y que en gran medida esta solución va a paliar los problemas que se esgrimen para estar en contra de los gatos. No hay que olvidar insistir en que es la manera ética y compasiva de mejorar sus condiciones de vida y evitar comportamientos crueles.
En cualquier caso si alguien mantuviese una actitud agresiva es mejor no intentar convencerlo y tener en cuenta que habrá que volver a insistir y frenar cualquier intento de ataque a los gatos.
El trabajo que conlleva el TNR hay que hacerlo en el territorio que ocupan los gatos ya que la relocalización o el rescate son opciones muy difíciles y costosas que solo en casos muy extremos se podrán afrontar, si es que se cuenta con una alternativa para trasladar a esos gatos asilvestrados, una cuestión, en la práctica, imposible de llevar a cabo. Por eso, es importante contar, si es posible, con las autorizaciones necesarias y ayudas del vecindario y con la presencia e implicación de representantes de una o varias organizaciones de protección animal.

    1. ESTABLECER PUNTOS DE ALIMENTACION Y REFUGIO

El cuidado de la colonia que se quiere esterilizar tiene que haber empezado bastante tiempo antes de la captura de los gatos.
La alimentación regular en un horario y lugar habituales permite conocer bien a los gatos, saber si los hay amistosos, saber si hay gatas preñadas o crías lactantes , en fin todo aquello que permitirá anticipar las medidas necesarias tanto desde el punto de vista veterinario como de los cuidados posteriores y prever con tiempo posibles acogidas y adopciones.
En esta fase de precaptura, se debería intentar alimentar a los gatos con comida muy nutritiva y de la mejor calidad posible, con el fin de fortalecer su sistema inmunitario para que puedan soportar mejor el estrés de la cautividad y la cirugía.
Se sabe que a menudo un par de semanas de buena nutrición mejoran notablemente el estado de gatos no corrientemente bien alimentados y pueden incluso curar dolencias felinas comunes, en especial las de tipo respiratorio.
Es muy recomendable advertir siempre a los cuidadores y voluntarios de la necesidad de mantener limpias las zonas de alimentación, retirando los envases inservibles, latas vacías y papeles, cambiando el agua a diario y procurando no dejar muy visibles los recipientes que contengan el pienso.
Si hubiese refugios, en el caso de que puedan instalarse para la protección contra el frío, la lluvia y el calor, deben de situarse en puntos muy poco visibles y tranquilos, e igualmente mantenerlos limpios, desparasitando a menudo con algún producto no tóxico.

    1. ASEGURAR LAS CLINICAS COLABORADORAS Y LOS LUGARES DE CUSTODIA

Tanto previamente si no se les lleva a una clínica veterinaria inmediatamente, como en los días siguientes a la cirugía, los gatos necesitan un lugar de estancia y custodia, si no va a ser posible que permanezcan en las clínicas colaboradoras una vez realizada aquella. La entrega inmediata y la estancia de los días necesarios del postoperatorio en clínicas que garanticen su seguridad a todos los niveles es una opción muy válida a considerar, en términos de confort para los animales y de eficacia, y, aunque resulte en principio costosa, puede finalmente en la práctica ser la más eficiente.
Teniendo en cuenta la dificultad que entraña el manejo de gatos asilvestrados, en un estado de tensión fuerte, en jaulas-trampa y su paso a trasportines y la importancia de conocer y aplicar debidamente las instrucciones y consejos para este manejo, no es recomendable en general trasladar los gatos a casa, porque son situaciones que pueden no controlarse adecuadamente.
Precisamente por eso, es también muy importante que los veterinarios con los que se va a trabajar tengan suficiente experiencia y conocimiento de la conducta y reacciones de los gatos de la calle y que se procure en todo momento evitar riesgos y al mismo tiempo tratar a los gatos con soltura y adecuadamente.

    1. PLAN DE ACCION

Suponiendo que los pasos anteriores se han seguido y que se cuenta también con la disponibilidad de los veterinarios colaboradores, se acuerda un calendario de fechas para el plan de esterilizaciones, confirmándolo entre todos los participantes para hacerlo lo más rápidamente posible una vez decidido.
Llegado a este punto, es necesario advertir de la necesidad de tener elaborado un protocolo de actuación veterinaria, en el que se consideren las instrucciones a seguir y el tratamiento que van a recibir los gatos, tanto en situaciones normales como si se presentan excepciones.
El principal objetivo del TNR, no lo olvidemos, es incidir en la sobrepoblación, mediante el control de la reproducción, con la subsiguiente reducción de enfermedades de contagio y, por ello, el mejor empleo de nuestros recursos será conseguir el mayor numero de esterilizaciones, porque eso es lo que redunda significativamente en la calidad de vida de los gatos en todos los aspectos.

    1. CAPTURA DE LOS GATOS

El factor más importante para el éxito de las capturas es que los gatos tengan hambre, por lo tanto no se les debe poner alimento en las 24 horas anteriores.
Hay que saber cuantas personas van a estar presentes, con cuantas jaulas se cuenta y cuantos gatos se pretende atrapar. En el caso de colonias poco extensas hay que considerar si es posible capturar a todos los que se quiere de una sola vez, para ello es conveniente entonces contar con mayor número de jaulas que gatos se quieran coger.
Esto requiere un esfuerzo mayor y más concentrado, pero puede tener la ventaja de que los resultados son visibles casi enseguida, una vez devueltos los gatos a su entorno al desaparecer las conductas asociadas al celo y apareamiento y las peleas entre machos adultos, y se notará que los gatos gozan de mayor tranquilidad.
Puede ser bastante normal, en cualquier caso, que quede algún gato por atrapar o que no se puedan coger todos en el plazo previsto; pero lo que hay que tener en cuenta es que, si se actúa lo más rápidamente posible, el resultado se aprecia en poco tiempo. Lo que siempre será más difícil será seleccionar y capturar a uno o unos gatos determinados en el conjunto de una colonia ya esterilizada en su mayor parte.
Siempre se deben recordar los consejos e instrucciones a seguir y repasarlos en común antes de comenzar a instalar las jaulas: revisión de su funcionamiento, colocación, retirada, orden a seguir, etc.

Por último, tener en cuenta que la captura de los gatos es el paso final del proceso TNR y no el principio. No se trata de capturar primero y pensar después, receta que sin duda siempre dará problemas.

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